Salman Abu Sitta pide disolver el Consejo Nacional Palestino y llamar a elecciones

El intelectual palestino, Salman Abu Sitta, mediante una carta enviada al presidente del Consejo Nacional Palestino (CNP), Salim Al Zanoun, pidió disolver “el actual CNP y organizar nuevas elecciones para la representación democrática de los 13 millones de palestinos en un nuevo Consejo, que elegirá nuevos líderes, eficientes e íntegros”.

Salman Abu Sitta nació en 1937 en Main Abu Sitta, en el distrito de Beer As-Sabe (actualmente denominada Bersheba) en la Palestina del Mandato Británico. Es ingeniero de profesión y es conocido por su trabajo cartográfico sobre Palestina y sobre el Derecho al Retorno. Es autor de seis libros y más de 300 artículos y documentos sobre Palestina, incluido el Atlas de Palestina, 1917-1966 (2010). Además, es el fundador y presidente de la Palestine Land Society y de la Asamblea General de la Conferencia Popular para los Palestinos en el Exterior.

A continuación podrás leer la carta de Salman Abu Sitta.

Estimado Sr. Salim Al Zanoun

Presidente del Consejo Nacional Palestino CNP

Recibimos su carta dirigida a los miembros del Consejo Nacional Palestino CNP, sobre la decisión del presidente Mahmoud Abbas de quedar liberado de todos los acuerdos con Israel y sus compromisos” y “pedir a los árabes, musulmanes y la comunidad internacional que asuman sus responsabilidades y deberes hacia el pueblo palestino”. Su carta termina con la afirmación de que “la Organización para la Liberación de Palestina OLP, es el único y legítimo representante del pueblo palestino”.

Permítanme comenzar con una corrección de esta última frase: el Consejo Nacional Palestino (elegido) es el único y legítimo representante del pueblo palestino. En cuanto a la OLP, éste es el órgano ejecutivo del Consejo, al que se le encomienda la aplicación de sus decisiones y resoluciones. Los que están sentados en sus sillas están sujetos a cambios y reelecciones.

Dado que cada palestino es un miembro natural de la OLP, según la Carta Nacional Palestina, por lo cual, cada palestino debe estar representado democráticamente en el Consejo Nacional. De lo contrario, la legitimidad del Consejo y el liderazgo de la OLP estarían obsoletos.

La última reunión legítima del Consejo Nacional Palestino se celebró en Argelia en 1988, y desde entonces, no se ha llevado a cabo ninguna otra sesión legítima del Consejo en un país árabe libre (sesiones posteriores se llevaron a cabo en Gaza y en Ramallah bajo ocupación militar israelí). Por estas razones, la legitimidad de los miembros del Consejo y de la dirección de la actual organización es sospechosa, o peor aún, como otros pueden ver.

Como su predecesor, Abd Al Hamid Al Sayeh, un leal patriota, ha dicho: “No hay oración bajo lanzas, por lo que la reunión del CNP bajo ocupación militar israelí es inaceptable. Del mismo modo, eliminar algunos de los artículos de la Carta Nacional Palestina para apaciguar al Sr. Clinton es totalmente objetable e inadmisible.

Por otro lado, si reconocemos las elecciones del Consejo Legislativo (parlamento de la Autoridad Palestina en Ramallah) que tuvieron lugar en 2006, debemos reconocer que su mandato ya ha expirado.  

Entonces surge la pregunta:

¿Quién representa hoy al pueblo palestino?

Más de la mitad del pueblo palestino vive en el exilio, y la mitad de la población palestina es un segmento joven, tanto dentro del país como en la Diáspora, nacidos después del desastre de Oslo. Ambos -palestinos en el exilio y jóvenes- no están representados en el Consejo y no tienen voz para ser representados. Nuestro pueblo en Gaza y en Palestina dentro de la Línea del Armisticio de 1948 (Israel) tampoco está representado, y usted es muy consciente de las razones.

No abramos el libro por ahora sobre la situación en Cisjordania, donde vive el 18% del pueblo palestino y donde sólo un pequeño porcentaje de ellos cree que la Autoridad Palestina los representa.

Esta desafortunada situación ha sido vivida por el pueblo palestino durante un cuarto de siglo, desde los fracasados Acuerdos de Oslo, que socavaron y dañaron la causa palestina más que la infame Declaración de Balfour.

Les recuerdo la ira del pueblo palestino por la pérdida de sus derechos y la traición a lo más sagrado: nuestra patria. Ninguna persona o liderazgo de ningún tipo tiene la autoridad para transar estos derechos. El que lo hace, estará sujeto a ser acusado de alta traición.

Permítanme recordarles los artículos del distinguido palestino, Dr. Edward Said, artículos muy críticos con Oslo, apenas un mes después de su firma. No era el único.

Deben estar al tanto de las numerosas peticiones, reuniones y conferencias en Londres, Boston, Beirut y Estambul, y ahora en todo el mundo durante todo este mes, todas las cuales exigen el absoluto respeto a los legítimos derechos del pueblo palestino y el apego al camino de la Liberación y el Retorno.

El objetivo de estos movimientos populares es adherirse a la Carta Nacional Palestina y pedir la elección de un nuevo Consejo Nacional del cual surgiera un liderazgo palestino competente y leal, que goce de la plena confianza de todo el pueblo palestino, a diferencia de lo que hoy tenemos.  

Lamento recordarle su ataque a estas actividades nacionales que llegó a acusarlos de ser agentes de entidades extranjeras. Espero que esta no sea su opinión hoy.

Desde el desastre de Oslo, la destrucción de las instituciones de la OLP y el abandono del marco democrático del pueblo palestino, incluidos los sindicatos, asociaciones de profesores, ingenieros, médicos, trabajadores, mujeres y jóvenes, que fueron los pilares fundamentales del edificio palestino, preguntamos:

¿Quién defiende los derechos palestinos en el mundo de hoy?

Son los jóvenes principalmente, los escritores, los autores, los líderes de opinión, y los movimientos populares palestinos en el exilio. Ellos son los que llevan el estandarte de la Liberación y el Retorno, y ellos son los que están liderando el movimiento del boicot, desinversión y sanciones (BDS) en todo el mundo.

Lamento decir que muchos embajadores palestinos en el extranjero no han desempeñado un papel importante en este campo (gran reconocimiento a los pocos que sí lo han hecho). Algunos de ellos solo se han dedicado a informar sobre las actividades palestinas críticas a la AP en Ramallah.

Pero somos personas vivas y dinámicas. En este aniversario 72 de la conmemoración de la Nakba en este mes de mayo, decenas de actividades de los palestinos de todo el mundo se han llevado a cabo, sin obstáculos por la censura o el silenciamiento, asistidas por los nuevos medios electrónicos de información y redes sociales, donde reiteramos nuestras demandas por la Liberación y el Retorno y por nuestros derechos a estar representados democráticamente en un nuevo CNP, luego de limpiar nuestra Casa Palestina con una escoba democrática.

Me sentí alentado de compartir recientemente la actividad de un evento organizado por un grupo de más de 20 asociaciones juveniles, a la que asistieron unos 600 jóvenes. Esta es la generación del futuro que llevará la bandera de Palestina. Si ahora están privados de su derecho a ser representados, se lo arrebatarán a quienes les negaron este derecho y, además, exigirán rendir cuentas y juicios por las fechorías cometidas, por la corrupción y su crimen supremo: cooperar con el enemigo.

Por lo tanto, les pido considerar nuestra petición de disolver el actual Consejo Nacional Palestino y organizar nuevas elecciones para la representación democrática de los 13 millones de palestinos en un nuevo Consejo, que elegirá nuevos líderes, eficientes e íntegros.

Como primer paso, se sugiere que un grupo de 300 personas que representen los diversos segmentos del pueblo palestino se reúnan para trazar el curso y el procedimiento que se debe seguir para las elecciones en todo el mundo. Este grupo estará asistido por un Comité Preparatorio, en el que los jóvenes deben estar representados geográficamente y que tenga conocimiento de las condiciones de las diversas comunidades de todo el mundo.

Es demasiado común hablar de obstáculos que se pueden encontrar. No obstante, nuestro camino de lucha siempre ha estado lleno de obstáculos. Esto nunca nos detuvo. Aquellos que no pueden soportarlo, tienen que hacerse a un lado, dando paso a los que sí pueden.

El Consejo Nacional de Palestina es el mayor logro que tuvimos desde la Nakba. Somos el Pueblo de Palestina (no sólo los refugiados sin hogar) y Palestina es nuestro país. Esta debe ser nuestra sagrada misión. Esto sólo puede ser a través del resurgimiento de nuevos miembros del CNP y por la determinación de los jóvenes que heredarán su patrimonio, Palestina.

Sinceramente,

Salman Abu Sitta

Fuente: Popular Conference for Palestinians Abroad

Traducción: Jaldía Abubakra, para palestinalibre.org.