Palestinos reciben con satisfacción informe de la ONU sobre la política de castigos colectivos de Israel

Varios colectivos de la sociedad civil agradecieron las consideraciones emitidas por ese veedor de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en los Territorios Ocupados por el gobierno de Israel.

El castigo colectivo, está prohibido por el Derecho Internacional, y como la tortura no hay excepciones permisibles, afirmó Michael Link, relator de la ONU para los Derechos Humanos en su análisis en torno a las condiciones de ese pueblo dentro de los límites de Cisjordania y la casi inhabitable Franja de Gaza.

Entre las recomendaciones del relator sobresale la necesidad de poner fin a medidas que -dijo- equivalen a castigos colectivos, incluido el cierre de Gaza, las restricciones a la libertad de movimiento en los Territorios Ocupados en 1967, las demoliciones de viviendas, así como demoras en la devolución de cadáveres.

Además de tales exigencias, Link pide a la Comunidad Internacional la aplicación de sanciones al gobierno israelí, en caso de que continúe con dichas políticas.

En medio de una segunda oleada de la pandemia de Covid-19, que ha infectado a más de siete mil personas en Cisjordania y dentro del estrecho enclave costero mediterráneo, los palestinos enfrentan ahora la amenaza del plan anexionista impulsado por el primer ministro, Benjamin Netanyahu.

Tal programa, en consonancia con el llamado “Acuerdo del Siglo” presentado en enero por el presidente estadounidense Donald Trump, sigue en la agenda del líder del partido Likud, quien había prometido “echar a andar” la maquinaria expansionista a partir del 1 de julio.

Posteriormente funcionarios gubernamentales explicaron que Netanyahu está a la espera de consultas con Estados Unidos y de una declaración de Trump al respecto.

En virtud del controversial “Acuerdo del Siglo” los palestinos tendrían derecho a una autonomía limitada dentro de una patria discontinua, suerte de islas rodeadas de asentamientos judíos, lo que haría inviable la conformación del (por ellos reclamado) Estado independiente, que tiene el aval de la ONU.

Asimismo, deja en manos de Tel Aviv el cotizado Valle del Jordán y declara a Jerusalén Ocupado, reivindicada por ambas partes, capital indivisible de Israel.

Dicha propuesta allana el camino para la anexión de hasta un 30 por ciento de Cisjordania.

La Autoridad Palestina rechazó de plano ambos proyectos y advirtió que podría desatarse una tercera intifada como respuesta popular (las anteriores ocurrieron en 1987 y 2000).

Fuente: Prensa Latina

Edición: Comunidad Palestina de Chile