Opinión: ¿Responderá Israel finalmente por sus crímenes?

Una columna de humo se eleva de una casa perteneciente a un palestino acusado de matar a un soldado israelí dejando caer una losa del techo durante una redada

Fatou Bensouda, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), ha resuelto las dudas sobre la jurisdicción de la Corte para investigar los crímenes de guerra cometidos en la Palestina ocupada.

El 30 de abril pasado, Bensouda publicó un documento de 60 páginas en el que se establecen los fundamentos jurídicos de esa decisión y en el que se concluye que “la Fiscalía ha examinado detenidamente las observaciones de los participantes y mantiene la opinión de que la Corte tiene jurisdicción sobre el territorio palestino ocupado”.

Después de años de regateo, la CPI había resuelto en diciembre de 2019 que “existe una base razonable para proceder a una investigación sobre la situación en Palestina, de conformidad con el artículo 53(1) del Estatuto”.

Bensouda ya había declarado que estaba “satisfecha. Se han cometido o se están cometiendo crímenes de guerra en Cisjordania, incluida Jerusalén Oriental, y en la Franja de Gaza”.

Como era de esperar, Israel y su principal aliado occidental, los Estados Unidos, echaron humo. La comunidad internacional nunca ha responsabilizado a Israel de los crímenes de guerra y otras violaciones de los derechos humanos en Palestina. La decisión de la Corte Penal Internacional, especialmente si la investigación sigue adelante, sería un precedente histórico.

Procedimientos internos de la CPI

Pero, ¿qué deben hacer Israel y los Estados Unidos cuando ninguno de los dos son Estados Partes en la Corte Penal Internacional, por lo que no tienen ninguna influencia real en los procedimientos internos de la Corte? Había que encontrar una solución.

El 14 de febrero, Alemania presentó una petición a la CPI solicitando el estatus de “amicus curiae”, es decir, “amigo de la corte”, lo que le permitió presentar objeciones, argumentando contra la decisión anterior de la CPI en nombre de Israel.

Alemania, entre otros, argumentó entonces que la CPI no tenía autoridad legal para discutir los crímenes de guerra israelíes en los territorios ocupados. Sin embargo, estos esfuerzos acabaron siendo nulos.

La pelota está ahora en el tribunal de la Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI, que está formada por jueces que autorizan la apertura de investigaciones.

El hecho de que el caso palestino haya avanzado hasta tal punto debe considerarse una victoria para las víctimas palestinas de la ocupación israelí.

Sin embargo, si la investigación de la Corte Penal Internacional avanza según el mandato original solicitado por Bensouda, seguirán existiendo importantes fallos jurídicos y morales que frustran a quienes abogan por la justicia en nombre de Palestina.

Víctimas palestinas

Los representantes legales de las “Víctimas Palestinas Residentes de la Franja de Gaza” expresaron su preocupación en una comunicación escrita al Fiscal sobre “el alcance aparentemente estrecho de la investigación de los crímenes sufridos por las víctimas palestinas”.

El “estrecho alcance de la investigación” ha excluido hasta ahora delitos tan graves como los “crímenes contra la humanidad”. Según el equipo jurídico de Gaza, la muerte de cientos y las heridas de miles de manifestantes desarmados que participaron en la “Marcha del Regreso” es un crimen contra la humanidad que también debe ser investigado.

La jurisdicción de la CPI, por supuesto, va más allá de la decisión de Bensouda de investigar sólo los ‘crímenes de guerra’.

El Estatuto de Roma

El artículo 5 del Estatuto de Roma, documento fundacional de la CPI, amplía la competencia de la Corte al crimen de genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los crímenes de guerra y el crimen de agresión.

No debe sorprender que Israel esté calificado para ser investigado en los cuatro puntos, y que la naturaleza de los crímenes israelíes contra los palestinos tienda a constituir una mezcla de dos o más de estos puntos.

El ex Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos de los Palestinos (2008-2014), Richard Falk, escribió en 2009, poco después de la mortífera guerra israelí contra la asediada Franja de Gaza, que “la dependencia israelí de un enfoque militar para derrotar o castigar a Gaza era intrínsecamente ‘criminal’ y, como tal, demostrativa tanto de violaciones del derecho de la guerra como de la comisión de crímenes contra la humanidad”.

Falk extendió su argumento legal a una tercera categoría, la de “alegación de agresión”. ¿Qué hay del crimen de apartheid? ¿Encaja en algún lugar dentro de la jurisdicción de la CPI?

La Convención Internacional sobre la Represión y el Castigo del Crimen de Apartheid, de noviembre de 1973, define el apartheid como “un crimen de lesa humanidad y que los actos inhumanos resultantes de las políticas y prácticas de apartheid y de políticas y prácticas similares de segregación y discriminación racial… son crímenes que violan los principios del derecho internacional”.

En junio de 1977, el Protocolo Adicional 1 a los Convenios de Ginebra designó al apartheid como “una grave violación del Protocolo y un crimen de guerra”.

De ello se desprende que existen fundamentos jurídicos para sostener que el crimen de apartheid puede considerarse tanto un crimen contra la humanidad como un crimen de guerra.

El ex Relator Especial de la ONU sobre los Derechos Humanos de los Palestinos (2000-2006), John Dugard, dijo, poco después de que Palestina se uniera a la CPI en 2015, que Israel ha establecido un “sistema de apartheid en el territorio palestino ocupado”. Confirmó además que “el apartheid es también un crimen de la competencia de la Corte Penal Internacional”.

Teniendo en cuenta el número de resoluciones de las Naciones Unidas que Israel ha violado a lo largo de los años, la ocupación perpetua de Palestina, el asedio a Gaza y el elaborado sistema de apartheid impuesto a los palestinos a través de un gran conglomerado de leyes racistas (que culmina en la llamada Ley del Estado-Nación de julio de 2018), declarar a Israel culpable de crímenes de guerra, entre otros “crímenes graves”, debería ser una cuestión sencilla.

El tiempo dirá hasta dónde está dispuesta a llegar la Corte Penal Internacional con su intento histórico y sin precedentes de investigar, por fin, los numerosos crímenes que se han cometido en Palestina sin obstáculos, sin recursos y sin responsabilidades.

Para el pueblo palestino, la justicia negada durante tanto tiempo no puede llegar lo suficientemente pronto.

Por: Ramzy Baroud

Fuente: Gulf News

Traducción y Edición: Comunidad Palestina de Chile