Joven de Gaza desafía crisis entregando café a domicilio

El modesto negocio de café sobre ruedas de Shaaban Hamuda está dando a la Franja de Gaza su primera prueba de un servicio de entrega inspirado en los estilos de Uber Eats o Deliveroo.

No hay mochilas voluminosas de colores vivos como se acostumbra en Europa y América del Norte, sólo una bandeja y unas cuantas tazas de café arábigo caliente, cubiertas con papel de aluminio para evitar salpicaduras y enfriamiento.

Hamuda, de 31 años, licenciado en administración de empresas, lanzó su servicio de bebidas calientes sobre dos ruedas en mayo, desde su pequeño puesto cerca del mercado de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza.

Una estufa, algunas ollas y docenas de tazas de cartón: todo para preparar café cortado, café árabe y té de menta.

Los clientes sólo tienen que ponerse en contacto con él a través de WhatsApp para que uno de sus empleados prepare el pedido.

Entonces un repartidor se sube a su bicicleta y le lleva la bebida humeante al cliente.

“A la gente le gusta lo nuevo. He recibido el estímulo de mucha gente”, dice Hamuda, que sólo cobra por la bebida. La entrega es gratuita.

“Utilizamos las bibicletas para atraer la atención del público y ha demostrado ser eficaz”, dijo.

Fue a través de YouTube que el padre de dos hijos se encontró con la tendencia del servicio de delivery, que se ha hecho popular en todo el mundo.

El joven empresario reporta ingresos satisfactorios, pero dijo que las ventas han caído desde el brote de Covid-19.

La Franja de Gaza, tiene una población estimada de dos millones de habitantes, se ha librado relativamente de la pandemia, con poco más de 75 casos y un fallecido.

Pero como en otros lugares, la crisis ha deprimido la actividad económica en Gaza, donde las tasas de pobreza y desempleo están por encima del 50 por ciento.

El olor del café

Ali Abu Jayab, uno de los cuatro repartidores, no pudo ir a la universidad, porque viene de una familia de escasos reucursos.

“No hay esperanza para los jóvenes de la Franja de Gaza”, dijo el joven de 25 años, que está encantado de haber encontrado trabajo con Hamuda.

“El ciclismo se basa en la libertad de movimiento, es un deporte, es divertido y libre. Es una buena idea y a la gente le encanta”, dijo.

“Empecé pidiendo un pequeño café semanal y ahora es uno al día”, dijo con una sonrisa.

“La idea de Shaaban es buena e innovadora, y además es muy rentable ya que las motos no necesitan combustible”, dijo, añadiendo que aprecia la rapidez de la entrega y el pedido a través de la aplicación de mensajería.

A pesar de la pobreza agobiante de Gaza, por el bloqueo israelí “los jóvenes tienen ideas innovadoras que pueden permitirles encontrar fuentes de ingresos”, dijo Juda.

Fuente: Times of Israel

Traducción y Edición: Comunidad Palestina de Chile