Israel prohíbe a palestinos rezar en Mezquita de Al Aqsa

Israel emitió una orden de prohibición de entrar a la Mezquita de Al Aqsa a los fieles palestinos, entre esas ordenes entregadas encuentra la del predicador de la mezquita, el jeque Ekrima Sabri, a quien la Ocupación le ha prohibido entrar en el lugar sagrado durante 4 meses.

En ese sentido, Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), afirmó que “una vez más, Israel está empeñado en demostrar su desprecio por la libertad de culto y las religiones, como lo demuestra el aumento de las violaciones de la libertad de culto del pueblo palestino, especialmente en la Jerusalén Ocupada. Más recientemente, Israel ha emitido órdenes que prohíben a los fieles, las figuras prominentes palestinas, los activistas y los periodistas poner un pie en el recinto de la mezquita de Al Aqsa”.

Agregó que “en las dos últimas semanas, las autoridades de Ocupación han prohibido a docenas de palestinos el acceso al recinto de la mezquita de Al Aqsa y a la iglesia del Santo Sepulcro, facilitando al mismo tiempo las provocadoras incursiones de colonos israelíes ilegales en el recinto, proporcionando protección a sus infracciones en el lugar santo”.

“La situación es igualmente incendiaria en Hebrón, donde las fuerzas de ocupación israelíes impiden a los fieles palestinos realizar sus oraciones en la mezquita de Ibrahimi y prohíben el llamamiento a la oración 54 veces sólo el mes pasado, al tiempo que permiten el acceso sin restricciones a los colonos israelíes”, afirmó.

“Israel está realizando esfuerzos concertados y sistemáticos para ejecutar sus planes de apropiación de tierras, acompañados de acciones destinadas a acallar las voces palestinas, borrar la presencia palestina y avivar los fuegos de la discordia sectaria. Esto, en resumen, es lo que está ocurriendo en Jerusalén, Hebrón y en el resto del territorio palestino ocupado. Es peligroso, altamente insidioso y discriminatorio”. indicó

Finalmente Ashrawi hizo un llamado a que se respete el estatus de Jerusalén y se asegure la libertad de culto de los palestinos.

“El estatus especial y la centralidad de Jerusalén en el patrimonio mundial deben ser protegidos de tales actos de odio. La libertad de culto es también un derecho fundamental que no debe utilizarse como instrumento de represión política y de aspiraciones coloniales. Las acciones de Israel a este respecto deben ser enfrentadas y detenidas. Se trata de un deber jurídico, moral y político que incumbe a todos los agentes internacionales responsables”, afirmó finalmente.

Fuente: Departamento de Diplomacia y Políticas Publicas de la OLP