Cientos de personas asisten a ceremonia de iluminación del árbol navideño en Belén, Palestina

Como ya es tradición en la ciudad de Belén, en Palestina Ocupada, se dio inicio el día sábado pasado a la temporada navideña con la iluminación del árbol de Navidad, que se ubica a un costado de la Iglesia de la Natividad, lugar donde según la tradición cristiana, se cree nació Jesús.

El evento fue encabezado por el alcalde de Belén, Anton Salman y el Primer Ministro del Estado de Palestina, Mohammad Shtayyeh, acompañando a la asistencia cientos de personas, quienes visitaron la ciudad desde distintos rincones de Palestina para hacerte parte de la celebración, mientras que muchos peregrinos desde diferentes países.

El Camino que lleva a Belén

El checkpoint 300 es la puerta del muro que Israel levantó en Cisjordania por la que se accede a Belén directamente desde Jerusalén. Es el control militar israelí más transitado por autocares de Israel cargados de turistas extranjeros que entran en los territorios palestinos sin que les pidan la documentación. Al pisar Belén, muchos viajeros -una buena parte peregrinos- ignoran que no están en Israel. “No todos saben que visitan Palestina. Llegan al aeropuerto de Tel- Aviv y no ven la diferencia cuando cruzan el muro. No todos los que vienen a Tierra Santa tienen información política”, lamenta Anton Salman, alcalde de la localidad donde la Biblia afirma que nació Jesucristo.

“Israel no quiere que los tours turísticos se queden en nuestra ciudad, pretende utilizar nuestros lugares sagrados, pero que el gasto se haga en Israel. Dicen a los turistas que no vayan a Palestina porque es peligroso”, asegura Salman. Unas turistas españolas corroboran las palabras del alcalde ante unos grafitis en el muro de Cisjordania. “En Israel te dicen: no vayáis al lado palestino, y crees que puede ser peligroso. Íbamos a pasar de Israel a Cisjordania en coche, pero nos asustamos porque la frontera estaba muy militarizada. Luego vimos que no había ningún problema” explican.

Control Israelí de las Fronteras

Solo un tercio de los turistas que entran en Israel visita los territorios palestinos, según un informe de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). “No tenemos soberanía en nuestras fronteras y los que vienen a Palestina tienen que pasar por Israel”, indica Fadi Qattan, propietario de Al Hosh Syrian, un acogedor hotel en el casco antiguo de Belén.

“Nos enfrentamos a una campaña muy eficiente de la ocupación para que los palestinos parezcamos monstruos. A veces les digo a los turistas de grandes ciudades: en Palestina tenemos uno de los índices de criminalidad más bajos del mundo, estáis más seguros aquí que en Barcelona, París o Nueva York”, cuenta Qattan.

Israel no solo controla las fronteras, también las desdibuja. Según la ley internacional, Cisjordania, incluida Jerusalén este, es territorio ocupado, pero pocos turistas son conscientes, al visitar el Santo Sepulcro, la Explanada de las Mezquitas y el Muro de las Lamentaciones, de que están en zona ocupada y anexionada. Lo mismo ocurre cuando degustan vinos en la parte de los Altos del Golán sirios que se anexionó Israel.

Fuente: El Periódico, Municipalidad de Belén y Comunidad Palestina