A 15 años del inicio del BDS: Una potente arma en contra de la Ocupación

Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel (BDS) es un movimiento de liderazgo palestino por la libertad, la justicia y la igualdad. El BDS sostiene el principio elemental de que las y los palestinos tienen los mismos derechos que el resto de la humanidad.

Israel está ocupando y colonizando el territorio palestino, discriminando a las y los ciudadanos palestinos de Israel y negando a los y las refugiadas palestinas el derecho de retorno a sus hogares.

Inspirado en el movimiento anti Apartheid Sudafricano, el llamado al BDS insta a actuar para presionar a Israel a que respete el Derecho Internacional.

Hoy en día el BDS es ampliamente apoyado por sindicatos, asociaciones académicas, iglesias y movimientos de base en todo el mundo.

Quince años después de su lanzamiento, el BDS está teniendo un gran impacto y cuestionando efectivamente el apoyo internacional al Apartheid y el colonialismo israelí.

En varios países se han celebrado protestas y conferencias en apoyo de la campaña. Los partidarios de la campaña de BDS comparan el movimiento con el movimiento anti Apartheid del siglo XX y ven sus acciones similares a los boicots de Sudáfrica durante su época de apartheid, comparando la situación en Israel con el apartheid.

Los críticos han acusado al movimiento de BDS de ser antisemita, acusándolo de promover la deslegitimación de Israel, y lo han comparado con el boicot nazi a los negocios judíos.

2019: Un exitoso año para la campaña de BDS en el mundo

Hubo importantes victorias del BDS en 2019 a pesar de la campaña para criminalizar al movimiento de diversos grupos, entre ellos el poderoso lobby proisraelí, que actúa con fuerza en Estados Unidos.

Los informes de investigación en 2019 desenmascararon los esfuerzos anti-BDS de Israel, exponiendo las redes de espías israelíes y la vigilancia de alta tecnología financiadas y orquestadas por el ministerio de Asuntos Estratégicos de Israel.

Éste departamento gubernamental se dedica a una “guerra” global contra el BDS e intenta ocultar su participación mediante grupos frontales que “no quieren exponer su conexión con el estado de Israel”.

El año comenzó con ataques implacables contra Ilhan Omar, congresista estadounidense, que denunció la influencia del lobby israelí en la política estadounidense.

Omar no solo fue atacada por miembros del partido Republicano, sino también por personeros de su propio partido, el Demócrata, quienes continuaron acusándola falsamente de “antisemitismo” por criticar la relación entre Estados Unidos e Israel.

A pesar de las difamaciones, Omar presentó una resolución en julio que defiende el derecho al boicot y explícitamente ofreció su apoyo a BDS.

La negativa de Omar a guardar silencio sobre Israel y el derecho de la sociedad civil a participar en el creciente movimiento de boicot, reflejó la resolución de los activistas de todo el mundo de intensificar sus campañas.

Estas son algunas de las principales victorias para los derechos de los palestinos según The Electronic Intifada en 2019:

Los asentamientos enfrentaron derrotas legales y financieras

En febrero, las exposiciones en The New Yorker revelaron que Psy Group, una empresa de inteligencia privada israelí ahora desaparecida, se le pagó para espiar a los estudiantes y activistas estadounidenses involucrados en BDS.

Los expertos legales de la UE y el Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea, dictaminaron este año que los productos de las colonias israelíes en los Territorios Ocupados, deben etiquetarse como originarios de los asentamientos.

En enero, la cámara baja del Parlamento de Irlanda aprobó un proyecto de ley para prohibir el comercio de bienes de los asentamientos israelíes, un paso importante en su camino hacia la ley, impulsado por la congresista Frances Black.

A pesar de la presión por parte de Israel y de algunos miembros del congreso de los Estados Unidos, el apoyo al proyecto de ley se ha mantenido sólido entre los representantes electos en Dublín.

En octubre, la capital de Noruega, Oslo, prohibió los bienes y servicios de empresas ubicadas en los asentamientos israelíes que participen de licitaciones públicas de dicho municipio.

Los partidos políticos de izquierda que dirigen la ciudad se comprometieron a garantizar que la contratación pública no incluya “bienes y servicios producidos en territorios ocupados, ya que es violación del derecho internacional”.

De manera similar al histórico fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el Tribunal Federal de Canadá, decidió en julio que los vinos producidos en asentamientos en tierras palestinas ocupadas no pueden etiquetarse como “Hecho en Israel”.

Al afirmar el derecho de los ciudadanos a participar en boicots, el tribunal determinó que las personas que desean expresar sus puntos de vista políticos a través de sus decisiones de compra, “tienen que recibir información precisa sobre la fuente de los productos en cuestión”.

Inmediatamente después del fallo, los grupos de presión de Israel y el gobierno israelí comenzaron a presionar al gobierno de Justin Trudeau para que apelara, lo que hizo en septiembre.

Activistas y expertos legales continúan luchando contra el proceso de apelación.

Las grandes corporaciones internacionales se retiraron de las lucrativas ofertas para expandir los ferrocarriles de los colonos israelíes en mayo

Israel está construyendo el tren ligero de Jerusalén, para unir asentamientos en Cisjordania entre sí y con Jerusalén Oriental ocupada.

El fabricante francés de trenes Alstom, se retiró de la licitación para expandir el tranvía de los colonos, citando serios reparos por la violación de los derechos humanos hacia los palestinos.

Con el retiro de la oferta que involucraba a Alstom, otra empresa europea, el operador de tránsito de Barcelona, Moventia, también se vio obligada a retirarse, porque era parte del mismo consorcio.

El gigante canadiense de ingeniería Bombardier, también se retiró de un intento por expandir y operar el tranvía, al igual que Macquarie de Australia y Siemens de Alemania.

Un consorcio liderado por capitales griegos, tampoco logró presentar un intento de ampliar el tranvía, a pesar del fuerte apoyo de su propio gobierno, porque los trabajadores se opusieron a participar de la construcción de las líneas para el ferrocarril.

Sin embargo, el consorcio ganador el fabricante de trenes con sede en España, CAF, pero los alcaldes, trabajadores y activistas del País Vasco todavía están luchando para detener cualquier participación en el ferrocarril del “Apartheid” de Israel.

Boicot y Manifestaciones frente a fábricas de armamentos usado por Israel para asesinar palestinos

Las corporaciones que hacen negocios con el ejército israelí fueron abandonadas por un importante sindicato y un equipo profesional de baloncesto de Estados Unidos, ademas activistas del Reino Unido cerraron fábricas de armas israelíes.

Durante el verano, Unite the Union, el segundo sindicato británico e irlandés más grande, con más de un millón de miembros, resolvió finalizar las compras de productos Hewlett Packard.

Conmemorando cinco años desde los ataques de Israel contra Gaza en 2014, que mataron a más de 2 mil 200 palestinos, incluidos 550 niños, activistas en el Reino Unido realizaron una protesta de tres días a principios de julio.

Ocuparon el techo de la fábrica de armas Elbit-Ferranti, de propiedad israelí, en Oldham, cerca de Manchester.

Exigieron que el gobierno del Reino Unido imponga un embargo de armas contra la compañía y que cierre las fábricas israelíes de Elbit con sede en el Reino Unido.

Elbit es el mayor productor de armas de Israel. La compañía describe sus drones como “la columna vertebral” de la flota de Israel.

La protesta efectivamente cerró las operaciones de la fábrica durante dos días, dicen los activistas.

Un mes después, activistas en Sandwich cerraron una fábrica propiedad de Elbit por otros dos días.

Y en Portland, Oregón, el equipo local de baloncesto Trail Blazers, finalizó su asociación con Leupold & Stevens, un fabricante de armas de fuego que abastece a los ejércitos estadounidense e israelí.

Los Blazers habían sido presionados para cortar los lazos con la compañía con sede en Oregón, por el uso de su equipo por parte de Israel mientras mataban y mutilaban a manifestantes palestinos desarmados en Gaza.

Durante el verano, los palestinos organizaron campañas internacionales de boicot, pidiendo a la marca de ropa deportiva Puma, que ponga fin a su apoyo a los equipos de fútbol con sede en los asentamientos israelíes.

Leyes contra BDS impugnadas

En los Estados Unidos, mientras los legisladores presionaron por medidas draconianas para proteger a Israel de la campaña de BDS, los defensores de los derechos civiles rechazaron y obtuvieron importantes victorias legales.

Un tribunal federal en Texas emitió un mandato temporal en abril contra la ley estatal de 2017, que exige que los empleados públicos y los contratistas estatales certifiquen que no boicotearán a Israel.

La ley de Texas es parte de los intentos nacionales de estigmatizar y prohibir las campañas de BDS.

Con el estímulo de Israel y su lobby, 27 estados de Estados Unidos, han adoptado medidas contra el BDS.

El fallo de Texas sigue decisiones similares de jueces federales contra las leyes anti-BDS en Arizona y Kansas, citando violaciones de la Primera Enmienda.

Las demandas también están pendientes contra las leyes anti-BDS en Maryland y Arkansas.

Una encuesta determinó que los estadounidenses rechazan mayoritariamente las leyes diseñadas para castigar a los partidarios del BDS. Más del 70 por ciento se opuso a las leyes que apuntan al boicot y al activismo, como una violación del derecho a la libertad de expresión.

Medidas similares aún pendientes en el Congreso enfrentan una fuerte oposición de los grupos de libertades civiles.

En Canadá, el ayuntamiento de Calgary, rechazó un intento de los grupos de presión para etiquetar el activismo del boicot, como “antisemitismo”.

Los líderes de la ciudad votaron en noviembre para enmendar una moción sobre la lucha contra el “antisemitismo”, que incluía un lenguaje que podría caracterizar la campaña por los derechos de los palestinos como” fanatismo anti judío”.

Triunfos en el ámbito académico

A pesar de los ataques despiadados de los legisladores locales y federales en EEUU, contra los estudiantes y los planes de estudio, que se atrevan a mencionar las campañas por los derechos de los palestinos, el activismo de boicot académico y universitario continuó floreciendo en 2019.

En agosto, después de una batalla de tres años, los estudiantes de la Universidad de Fordham, obtuvieron una victoria legal histórica, contra los intentos de dicha institución de prohibir las actividades de un grupo denominado Estudiantes por la Justicia en Palestina.

Después de que intentaron fundar el grupo en 2015, los estudiantes fueron sometidos a una investigación de un año. Se les preguntó repetidamente sobre sus puntos de vista políticos, sus afiliaciones y sus opiniones sobre BDS.

En febrero, hubo una victoria para la libertad académica cuando un juez federal, desestimó una demanda contra la Asociación de Estudios Estadounidenses por su decisión de 2013 de apoyar el boicot a las instituciones académicas israelíes.

Los estudiantes de la Universidad de Brown en Rhode Island, se convirtieron en los primeros miembro de la Ivy League, en aprobar un referéndum pidiendo la desinversión de compañías cómplices de las violaciones de los derechos humanos de Israel.

La votación de Brown sigue una resolución similar aprobada por el gobierno estudiantil en Swarthmore College a principios de marzo.

En febrero, los estudiantes de la Universidad de Manchester en el Reino Unido, ingresaron con fuerza en una reunión de la junta directiva, para exigir a los gobernadores que se aplicara un boicot a Caterpillar, que suministra excavadoras al ejército israelí, que usa para demoler casas palestinas.

El boicot cultural se acelera

Varios artistas no solo cancelaron sus conciertos de Israel, sino que no resistieron la presión de guardar silencio sobre la violencia que ejerce el estado de Ocupación sobre la población palestina.

En junio, el rapero estadounidense Talib Kweli se negó a ceder ante las demandas de dos festivales alemanes, que le prohibieron hacer mención del movimiento BDS.

Kweli dijo que no se “censuraría y mentiría sobre BDS para un cheque”.

En tanto, la cámara baja del parlamento de Alemania, el Bundestag, había aprobado una resolución en mayo, que equiparaba al BDS, como una forma de “antisemitismo”.

La difamación contra un movimiento no violento que rechaza todas las formas de racismo, provocó protestas, llamados de los palestinos en la Cisjordania ocupada y la Franja de Gaza, para cancelar las actuaciones en solidaridad con Kweli.

Europa tomó medidas en respuesta al llamado palestino para boicotear el Festival de Eurovisión que se celebró en Tel Aviv en mayo.

Decenas de grupos LGBTQ habían pedido un boicot a Eurovisión, y muchos organizaron fiestas “sin apartheid”, en la noche de la final de Eurovisión como alternativa.

En el período previo al concurso, más de 100 artistas franceses protestaron por la final del concurso Eurovisión que se realizó en Tel Aviv, dando a conocer los crímenes de guerra de Israel, incluida la destrucción deliberada en 2018 de la principal sala de espectáculos en Gaza, el Centro Cultural Said Al Mishal.

Docenas de veteranos del movimiento irlandés contra el apartheid sudafricano, hicieron un llamado a la concursante de Irlanda, Sarah McTernan, para retirarse de Eurovisión.

Activistas en Ginebra entregaron una petición de 136 mil firmas contra la celebración de Eurovisión en Tel Aviv a la sede de la Unión Europea de Radiodifusión, el organismo que realiza el concurso.

La esperada avalancha de visitantes a Tel Aviv no se materializó y miles de boletos quedaron sin vender, lo que obligó a los promotores a regalar asientos.

Y en junio, el químico ganador del Premio Nobel, George P. Smith, junto con otros 19 científicos, firmaron un llamado a estudiantes y mentores para boicotear la Olimpiada Internacional de Física de Israel en julio, “para defender los derechos humanos de los jóvenes alumnos y estudiantes palestinos, incluido su derecho a la educación “.

Fuente: Comunidad Palestina de Chile / BDS Movement