Opinión: Israel está falsificando la historia palestina y robando su herencia

Palestina es uno de los países más ricos del mundo en términos de antigüedades, compitiendo con Egipto en el mundo árabe. Al menos 22 civilizaciones han dejado su huella en Palestina, la primera de las cuales fueron los cananeos; presencia que todavía es visible hasta nuestros días.

Desde 1948, los sucesivos gobiernos israelíes han prestado especial atención a las antigüedades que tienen una identidad árabe y palestina distinta. Se formaron comités de arqueólogos israelíes para investigar en cada parte de Palestina en la que se fundó Israel.

El objetivo sigue siendo crear una narrativa histórica falsa judaizando las antigüedades palestinas.

Los monumentos históricos en las principales ciudades palestinas, como Acre, Jaffa, Jerusalén y Tiberíades, no se han librado de este proceso.

Además, Israel ha utilizado diversas instituciones para judaizar la moda palestina a través del robo cultural y falsificando su herencia.

Incluso las recetas locales no se salvan. Israel ha participado en exhibiciones internacionales para mostrar la moda y cocina palestina etiquetada como “israelí”.

Así es como la ocupación israelí y las “mafias” que venden antigüedades invaluables están robando el patrimonio y la historia de Palestina que datan de miles de años.

Esto está sucediendo en un momento en que los partidos palestinos están tomando medidas y pidiendo la protección de su legado, historia y civilización.

En este contexto, los estudios han indicado que hay más de 3,300 sitios arqueológicos solo en Cisjordania ocupada. Varios investigadores confirman que, en promedio, hay un sitio arqueológico cada medio kilómetro en Palestina que indica la verdadera identidad e historia de la tierra.

Aquí es importante mencionar los efectos devastadores del muro de separación israelí en el futuro de las antigüedades y monumentos palestinos.

La construcción en curso del muro en tierras palestinas en Cisjordania conducirá finalmente a la anexión de más del 50 por ciento del territorio ocupado. También incluirá más de 270 sitios arqueológicos importantes, además de 2 mil ubicaciones arqueológicas e históricas. Docenas de sitios y monumentos históricamente importantes han sido destruidos en el curso de la construcción del muro.

Estudios especializados de antigüedades palestinas indican que, desde que ocupó Cisjordania y la Franja de Gaza en junio de 1967, Israel ha podido robar y vender aún más artefactos palestinos de Cisjordania. Este fenómeno fue exacerbado por el brote de la Intifada de Al Aqsa a fines de septiembre de 2000.

Los estudios palestinos indican que la razón de esta Nakba (Tragedia) en curso es el colapso de cualquier sistema para proteger las áreas palestinas debido al control israelí. Dicha protección recae bajo la gestión directa de la ocupación, lo que básicamente significa que el ejército israelí es libre de destruir sitios del patrimonio cultural, como ha sucedido en Jerusalén, Naplusa, Hebrón, Belén y otras ciudades, pueblos y aldeas palestinas.

El robo arqueológico y la violación de los sitios del patrimonio palestino es uno de los mayores desafíos que enfrentan los palestinos mientras buscan preservar su cultura y presencia física en su tierra natal, amenazada por la judaización y dirigida por políticas sistemáticas israelíes. Necesitamos crear conciencia en la sociedad palestina para enfrentar este nuevo y viejo desafío impuesto por Israel.

También necesitamos aumentar nuestra capacidad para luchar contra el robo de nuestra historia por parte de Israel a nivel local, regional e internacional. Esto puede reforzarse con la membresía plena de Palestina en organizaciones internacionales relevantes, incluida la UNESCO.

La diversidad cultural en Palestina se remonta a miles de años. Es vergonzoso que permitamos que esto se borre de la historia, ya que Israel busca “probar” su narrativa falsa del “estado judío”, con exclusión de los pueblos indígenas.

Por: Nabil Al Sahli

Fuente: Monitor de Medio Oriente