Opinión: Apuntando a la memoria palestina

La limpieza étnica que realizan las autoridades de ocupación israelíes en la Jerusalén ocupada continúa y ha afectado a todas las instituciones palestinas sin excepción. Sin embargo, se centra en las instituciones educativas y culturales y en aquellas con actividades políticas, para eliminar la presencia palestina y restringirla en la Ciudad Santa, la capital del estado palestino ocupado.

Actualmente, la campaña de ocupación ha dado el giro más peligroso hasta la fecha, es decir, una guerra integral contra las instituciones educativas palestinas en Jerusalén Oriental ocupada y sus suburbios, dirigida a las escuelas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Medio Oriente, UNWRA, afiliadas a la Autoridad Palestina y a colegios privados.

La limpieza étnica comenzó en las escuelas de la UNWRA, para lograr dos objetivos al mismo tiempo, primero, cerrar las instituciones de la agencia, que es un objetivo conjunto estadounidense-israelí que busca deshacerse de todas las instituciones de la UNRWA, que brindan servicios a los palestinos refugiados.

El propósito de esto es detener todos los servicios y poner fin a la función de dicha entidad. Después del cierre de las escuelas se detendrán las operaciones en las instituciones de salud y otros servicios humanitarios para liquidar el problema de los refugiados palestinos. Esto no se puede lograr hasta que se elimine por completo la UNRWA.

El segundo objetivo, que también es peligroso, es borrar la memoria palestina, junto con las convicciones, la información pública y el archivo nacional, así como el compromiso con la causa, la patria y la lucha contra el enemigo ocupante.

A ello le seguirá la instalación de información falsa y engañosa, contrarios a la historia y a la realidad, con el fin de cambiar la narrativa histórica de los palestinos, obligandolos mediante la fuerza a que olviden su identidad nacional y su lucha, como un intento de borrar la memoria y la narrativa palestina.

Las autoridades de ocupación prohibirán a los palestinos en la Jerusalén ocupada y sus suburbios construir escuelas públicas y privadas, dando a los palestinos dos opciones. La primera opción es abandonar Jerusalén y trasladarse a Cisjordania ocupada, y la segunda es sucumbir al deseo israelí y estudiar en las escuelas de la ocupación y adoptar sus planes de estudio.

Los palestinos no tendrán otra opción que librar una gran batalla legal y política contra la ocupación, para recuperar el derecho a enseñar y aprender planes de estudio palestinos y aprender en árabe.

En cuanto a los objetivos políticos de las instituciones palestinas en Jerusalén y sus alrededores, es despojar cualquier legitimidad palestina en la Ciudad Santa. Al mismo tiempo, busca eliminar la mezquita de Al Aqsa y los lugares sagrados musulmanes y cristianos de su legitimidad religiosa en un intento de imponer el hecho consumado de una Jerusalén Este y Oeste unificada como la capital de la entidad que ocupa Palestina. Esto fue reconocido por el otro lado de la ocupación, Donald Trump.

Es una guerra de limpieza integral emprendida por la ocupación sionista en Jerusalén y sus suburbios, dirigida a la presencia palestina en todos los aspectos de la vida, para establecer el judaísmo de Jerusalén y continuar la judaización de todos los aspectos de la vida.

Las autoridades de ocupación buscan crear una generación palestina que pueda olvidar su tierra natal palestina, por lo que ahora están librando una guerra de memoria con el pueblo palestino, pero seguramente serán derrotados.

Por: Kamal Zakarneh

Fuente: The Palestinian Information Center