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Opinión | La hipocresía de los medios estadounidenses ante las nuevas congresistas pro palestinas y musulmanas

31/01/2019


La congesista estadounidense de Ilhan Omar da un discurso en el Consejo de Relaciones Islamicoestadounidenses en Washington [Safvan Allahverdi / Anadolu Agency ]

Durante el apogeo de la guerra israelí de 2012 contra los palestinos de la Franja de Gaza, Ilhan Omar publicó un tweet diciendo; "Israel ha hipnotizado al mundo, ojalá Alá despierte a la gente y la ayude a ver las malas acciones de Israel. #Gaza #Palestina #Israel".

El comentario de Omar reflejó la rabia que muchos árabes y musulmanes de todo el mundo sentían hacia el gobierno de Israel, que había empezado ese conflicto intencionalmente al asesinar a docenas de activistas palestinos, incluido el líder de Hamas, Ahmed Jabari.

Israel lanzó más de 1.500 misiles de alta potencia (todos donados por contribuyentes estadounidenses) y asesinó a más de 293 palestinos durante la semana de combates, antes de que ambas partes acordaran un alto el fuego.

Pero, por aquel entonces, Omar, una inmigrante musulmana de Somalia, sólo era una empleada del Departamento de Sanidad de Minnesota, y a ningún pez gordo de Israel le importaron sus comentarios.

Tras completar una investigación de un año sobre el conflicto de 2012, el grupo israelí en defensa de los derechos humanos B'Tselem pusieron en duda las afirmaciones de Israel de que había atacado únicamente a militantes y había evitado herir a civiles no combatientes, demostrando que había atacado a todo lo que se movía durante esa semana de asaltos.

A día de hoy, Omar es la congresista de Minnesota que ocupa el escaño que antes pertenecía al congresista estadounidense musulmán Keith Ellison, y tiene mucho poder. Es una de las dos mujeres musulmanas elegidas en el Congreso; la otra es Rashida Tlaib, de Michigan. Tlaib y Omar han creado conciencia pública sobre los ataques militares de Israel y su forma de oprimir a los palestinos tanto en Gaza como en Cisjordania, y eso está causando daños para las relaciones públicas de Israel.

Así que los columnistas pro-Israel con doble lealtad, incluidos escritores y editores de periódicos importantes como The New York Times han atacado a Omar, diciendo que sus críticas contra las acciones de Israel son "ofensivas" para los "judíos americanos".

Seamos sinceros; todas las críticas a Israel son descritas como "ofensivas" para los "judíos americanos" por las legiones de apologistas israelíes que trabajan con doble lealtad en los medios estadounidenses. Pero sus ataques van mucho más allá del discurso normal; pretenden acosar, intimidar y demonizar, con el objetivo de silenciar a las voces importantes en defensa de los derechos humanos y la justicia para los palestinos.

Bari Weiss, una activista pro-Israel que empezó escribiendo para los medios judíos (sionistas) estadounidenses y ahora tiene un trono en las páginas de opinión del New York Times, criticó a Omar en una columna de 1.348 palabras en la que menciona el nazismo, el Holocausto y el antisemitismo para atacar a Omar. Weiss también arrastró a Omar a través del largo y tortuoso debate sobre la crucifixión de Jesús por los judíos bíblicos, que muchos judíos consideran ofensivo y denuncia como un "libelo de sangre".

Weiss pinta el peor retrato posible de los judíos sionistas y afirma falsamente que el tweet de 2012 de Omar en el que criticaba las acciones de Israel refleja esa fealdad y un antisemitismo vil.

En columnas anteriores, Weiss ha descrito el BDS como una "forma de intolerancia encubierta", y comparó el movimiento BDS con el odio nazi hacia los judíos. En la columna define a Lara Alqasem, una antigua líder del BDS detenida en Israel durante semanas el año pasado, como alguien que debería tener permitido entrar en el Estado sionistas para que vea la "verdad" sobre la "democracia" israelí.

Israel viola los derechos de los palestinos cada día, y las propagandistas pro-Israel como Weiss no pueden defender la conducta violatoria de Israel, por lo que intentan evitarla convirtiendo el debate en un ataque contra las críticas hacia Israel usando la "defensa nazi".

Israel usa la estrategia de los "asesinatos extrajudiciales" -considerada un crimen de guerra- para asesinar a activistas palestinos en Cisjordania para evitar el habeas corpus, pero las víctimas son los "nazis".

Weiss no es la única que recurre a la analogía nazi para brutalizar los principios de los derechos humanos cuando se aplican a las víctimas palestinas. El abogado Alan Dershowitz es otro apologista de Israel a quien no le importa retorcer la verdad para atacar a los críticos de Israel.

Esta semana en the Hill, una web de noticias y opinión, Dershowitz atacó a Michelle Alexander, una estimada escritora afroamericana sobre derechos civiles en el New York Times que usó el aniversario del líder de la defensa de los derechos civiles Martin Luther King Jr. para instar a los estadounidenses a defender los derechos humanos en todo el mundo, incluida Palestina.

Dershowitz hace todo tipo de aserciones ridículas y sin fundamentos, incluido el hecho de que las casas destruidas por Israel pertenecían a terroristas, pero nunca menciona que los supuestos terroristas son asesinados sin pasar por juicio, y que los familiares que no participan en la supuesta violencia también vivían en las casas destrozadas. Se llama "castigo colectivo", considerado como un crimen de guerra internacional bajo el Artículo 33 de la Cuarta Convención de Ginebra. Como abogado, Dershowitz debería saber eso, pero desecha convenientemente cosas como el derecho internacional a la hora de defender las atrocidades de Israel.

Alexander ha sido atacada por una horda de escritores y activistas pro-Israel, incluido David Harris, del Comité Judío Americano (AJC), que tachó de "defectuosos y polémicos" los escritos de la estimada defensora de los derechos civiles. También fue atacada por Bari Weiss, su compañera en el New York Times, que escribe artículos de opinión en el periódico mucho más frecuentemente que Alexander.

A diferencia de los escritores pro-Israel, que nunca se disculpan o clarifican sus escritos, Omar fue presionada para pedir perdón por usar la palabra "hipnotizado" porque, según decían sus críticos, supone un "sentimiento feo".

Sí, claro. ¡La idea de que el gobierno de Israel tenga mucha más influencia en la política exterior americana y de que controla a gran parte del Congreso estadounidense mediante millones de dólares de contribuciones de campaña por parte de grupos pro-Israel como AIPAC es tan insondable!

Los principales medios americanos están muy sesgados en cuanto al tema de Palestina y Oriente Medio, y nunca se aborda esa parcialidad.

Los activistas y escritores pro-Israel tienen oportunidades prácticamente ilimitadas de escribir artículos de opinión defendiendo a Israel, y esas columnas apenas reciben críticas.

Cuando, en raras ocasiones, una columna en defensa de Palestina consigue superar las barreras pro-israelíes y aparece en las páginas de opinión de un gran periódico como el New York Times, inmediatamente aparecen columnas pro-Israel contraatacando.

Los ataques hacia Omar, Alexander y demás no pararán, porque los israelíes no pueden permitirse que escritores influyentes y oficiales del Congreso se atrevan a exponer sus mentiras sobre Israel.

Pero las mentiras de Israel han de ser expuestas siempre que sea posible. Y en lugar de pedir disculpas, Omar debería responder con la plétora de pruebas que demuestran que Israel impone políticas racistas de apartheid que violan los derechos humanos y civiles de los palestinos sólo por no ser judíos.

Por: Ray Hanania, un galardonado periodista palestino especializado en la cobertura de las elecciones en EEUU desde hace tres décadas. Su página web oficial es www.Hanania.com.

Fuente: Monitor de Oriente