OK

Actualidad / Noticias

Bloque de países en desarrollo eligen a Palestina como su representante en la ONU

27/07/2018


Un bloque de países en desarrollo de las Naciones Unidas eligió al estado observador de Palestina como su próximo líder en un desaire simbólico hacia los Estados Unidos y su aliado Israel.

El Grupo de los 77, que ha crecido hasta abarcar 135 países desde su formación en 1964, se formó para promover los intereses económicos colectivos de sus miembros y mejorar su capacidad de negociación conjunta. Hoy representa un total del 80 por ciento de la población mundial.

La elección de los palestinos a la presidencia del grupo para 2019 es una victoria diplomática para Ramallah a expensas de Israel y EE.UU. Ambos argumentan que es necesario que se llegue a un acuerdo de paz antes de fortalecer la influencia política internacional de Palestina.

El observador permanente palestino en la ONU, Riyad Mansour, confirmó la decisión del Grupo 77 en una entrevista telefónica el martes con The New York Times.

La misión palestina a la ONU recibió la condición de observador en 2012, lo que le permitió unirse a organismos importantes como la Corte Penal Internacional y la Unesco.

Los palestinos ha usado su membresía a ambas agencias para impulsar la creación del Estado Palestino, y presentar denuncias sobre violaciones a los derechos humanos así como la expansión de los asentamientos en Cisjordania.

"[Estados Unidos e Israel] todavía niegan que seamos un Estado", dijo Mansour al New York Times, y agregó que "caminamos como un Estado. Charlamos como un Estado. Por lo tanto, somos un Estado".

El movimiento para dar a los palestinos la presidencia de una delegación tan grande llega en un momento de intensas tensiones entre Israel y Palestina, provocado por el deterioro de las condiciones humanitarias en la Franja de Gaza y un nuevo y significativo escollo en el proceso de paz tensionado por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.

La decisión de Trump de cumplir con una promesa de campaña electoral en diciembre pasado al reconocer a la disputada ciudad de Jerusalén como la capital de Israel provocó protestas pro palestinas en el mundo.

También llevó a los líderes de la Autoridad Nacional Palestina a romper las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, declarando que la Casa Blanca ya no podía ser un "intermediario honesto" entre las dos partes.

Donald Trump hizo de la paz palestina-israelí una prioridad de política exterior. Además, lo ha denominado como "el acuerdo definitivo".

En un esfuerzo por obligar a los palestinos a sentarse a la mesa, a principios de año los Estados Unidos cortaron US$ 65 millones de un presupuesto de US$ 125 millones destinados a la agencia de la ONU para los palestinos, Unrwa.

Fuente: The Independent