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Israel deporta a activista palestina y la acusa de pertenecer al BDS

25/07/2018



Israel prohibió hoy la entrada al país de la cooperante española Ana Sánchez, a la que se le impidió el paso en el aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv al ser acusada de pertenecer al movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones de Israel (BDS), informó el ministerio de Asuntos Estratégicos israelí.


"Ana Sánchez Mesa es miembro sénior del Comité Nacional del BDS (BNC) en España y directora de las campañas internacionales de la organización", dijo el portavoz ministerial, Ben Moore, y se le vetó el paso a Israel "siguiendo una recomendación del ministro de Asuntos Estratégicos y Diplomacia Pública, Guilad Erdán", que había sido previamente aceptada por el ministro de Interior, Aryeh Deri.

"Quien quiera que trabaje para promover boicots contra Israel no tiene nada que buscar aquí", declaró Erdán, que agregó, "las reglas han cambiado, y como cualquier país normal, Israel no se quedará de brazos cruzados frente a aquellos que tratan de dañarlo".

Por su parte, Deri consideró que utilizó su autoridad para evitar "la entrada de una activista del boicot" que quería "actuar contra el estado", y concretó, "es una activista de alto rango de una prominente organización de boicot que busca causar daño a Israel".

"Las personas que buscan entrar a Israel para alentar los boicots no tendrán permitida la entrada", añadió.

Sánchez venía a Israel como parte de una delegación de cargos públicos españoles para visitar Palestina, entre los que están, entre otros, el tercer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Asens, las diputadas de la Asamblea de Madrid, Isa Serra y Elena Sevillano, la diputada del Parlamento de Cataluña, Susanna Segovia, o la concejala del Ayuntamiento de Valencia, Neus Fábregas.

Es común que Israel deporte a personas que, según las mismas autoridades israelíes explican, están implicadas en actividades relacionadas con las reivindicaciones de los derechos del pueblo palestino. La deportación de Israel en general ocurre con fuertes presiones por parte de los militares israelíes y las autoridades fronterizas, con mecanismos cercanos a la tortura, para que los turistas que ingresan confiesen el motivo de la visita a Israel, cuando muchos de ellos desean solamente ingresar a Palestina. Incluso, han deportado a personas solo por tener apellido palestino negando así la visita a la tierra de sus antepasados.

Fuente: Agencia EFE