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Yashir Pinto, el chileno que sueña con llevar a Palestina a un Mundial

20/11/2017





El formado en Colo Colo -que tomó contacto con la selección del país de sus ancestros vía LinkedIn- logró una histórica clasificación a la Copa Asiática. Aquí habla del conflicto árabe-israelí y desclasifica anécdotas futboleras: "Bielsa me dijo que yo podía ser el próximo 9 de la selección", dice.

Y ashir Armando Pinto Islame debutó a los 17 años en Colo Colo y tras participar en dos títulos con los albos, comenzó a deambular por el mundo buscando un espacio. Cuatro clubes en Chile, Canadá, Hungría y la cuarta división de Alemania se anotaron en su currículo antes de llegar a Malasia, donde hoy es una de las figuras de Perak FA, de 1ª división.

"Al inicio de mi carrera me apuré porque me fui a préstamo a los 18 años. No hice el proceso de maduración en Colo Colo. La prensa hace creer que uno es más de lo que es. Uno siente que lo hace bien y que es mejor que todos. En 2011, después del Sudamericano Sub 20, me fui a prueba al Friburgo de la Bundesliga y ellos ofrecieron 500 mil dólares. No resultó porque Colo Colo pidió US$ 3 millones", rememora.

Pinto no "explotó" como todos esperaban. Él lo sabe, aunque tiene claro lo que busca hoy, a sus 26 años: "Mi error fue querer ser lo que los demás querían que fuera. Ahora quiero ser feliz jugando. Cuando decidí eso, mi carrera cambió para bien. He buscado clubes por internet, mi polola envía mis datos y mandamos mis videos. Soy medio patiperro".

Palestina en el corazón

En esa línea, sus sueños tienen que ver con la selección de Palestina, adonde llegó vía LinkedIn y gracias a su bisabuelo materno, Ismael Yunis Islame, que nació en esas tierras. En Palestina lleva ocho partidos jugados, cinco goles y logró una histórica clasificación a la Copa Asiática 2019.

"Mi sueño es jugar un Mundial con Palestina. Quiero llegar de la mejor forma a la Copa de Asia, porque representamos al pueblo palestino. Jugamos y sabemos que hay mucha gente detrás. Clasificar a la Copa, es decir: 'Aquí estamos, no hemos desaparecido'. Yo trato de ayudar a eso", explica.

-¿Cómo fue tu primer viaje a Palestina?

"Fue chocante. Llegué a Tel Aviv y en el control me entrevistaron unos policías con metralleta en mano, pero eran muy amables. '¿A qué viene a Israel?', me preguntaron. 'No, vengo a Palestina', dije. Y cambió todo. La metralleta la movieron de posición, apuntándome; me empujaron y me pidieron que esperara. La mirada y la postura ya eran defensivas. Me preguntaron por toda mi familia, hasta por mi Facebook. Pasaron cinco horas y recién pude tomar el taxi de Tel Aviv a Ramala. Esa ruta es impresionante. Es como ir de Miami a Haití, con autos quemados y casas en el suelo cuando entras a Palestina. Me cuestioné hartas cosas. ¡Cómo, si fue el mismo país en algún momento, hoy puede haber tanta diferencia! Yo me pregunto cómo, si los judíos vivieron todo el tema de Hitler y el nazismo, que fueron tremendamente golpeados, pueden hacer lo mismo con otro pueblo, otra religión, raza o cultura".

-¿Cómo es la vida allá para un seleccionado de fútbol?

"En Ramala yo puedo hacer vida normal: ir al centro a comprar, moverme en taxi, salir del hotel sin miedo. Allá tienen autos que solo pueden andar en Ramala. No hay nada de Estados Unidos, pero sí restaurantes o cafés y tiendas o mercados. La gente además es futbolera. Lo que sí, los israelíes tienen derecho a meterse a cualquier casa y registrar lo que quieran. En Ramala no tanto, porque hay acuerdos, pero en el resto del país lo hacen. Estoy seguro de que someten a los palestinos permanentemente".

-¿Crees que puede haber una solución al conflicto?

"Políticamente, no creo que pueda tener solución. Son unos tipos con pistola contra otros que tienen un palo y una piedra".

-¿Perjudican los movimientos palestinos más radicales, como Hamás?

"No conozco la Franja de Gaza donde ellos actúan, pero tengo un compañero que salió de allí y cuenta que es súper complicado en todo sentido. Me gustaría ir a Gaza, porque quiero que a través de 90 minutos de fútbol la gente de todo el país se olvide de lo malo que vive. Los palestinos son un pueblo súper sufrido. Hay seleccionados que tenemos doble nacionalidad y también somos chilenos, suecos o eslovenos. Y valoran mucho que vayamos. Nos agradecen y son muchos mensajes que te emocionan".

Sus historias con Miguel Riffo, Bielsa y el "Matador"

"En mi primera citación en Colo Colo llegué al camarín vestido de escolar, con zapatos de colegio. Miguel Riffo me vio y me regaló unas zapatillas y unos zapatos de fútbol que estaban de moda. Yo alucinaba. Quedé temblando. Si no tenía plata para eso", cuenta Pinto, oriundo de Puente Alto, sobre sus inicios en el equipo del Monumental.

En 2010, Yashir viajó al Mundial de Sudáfrica como sparring de la Roja de Marcelo Bielsa. Un mes antes, en un amistoso con México, fue a la banca tras la lesión de Esteban Paredes: "Yo era pivoteador y eso le gustaba a Bielsa. Cinco días antes del partido, Bielsa me dijo: 'Si entrás, jugarás de 9 o de 10. Y quiero que hagas estos movimientos'. Me detalló todo, mostrándome videos. Fue increíble. 'Si los hacés, puedes ser el próximo 9 de la selección. Si no los hacés, no te cito más', me decía Bielsa. En el estadio Azteca me mandaron a calentar para entrar por Matías Fernández, pero justo expulsaron a Iturra y no jugué. Lo que son las cosas: si entraba, no hubiera podido defender a Palestina".

En la selección chilena conoció a su ídolo de infancia, Marcelo Salas. "En el clásico, cuando ganamos con los goles de Lucas Barrios (2009), miraba desde la banca de Colo Colo al 'Matador' y era extraordinario. Obvio que no podía saludarlo ni sacarme una foto ni nada con él, si Marcelo jugaba en la U. Después en Pinto Durán entrené con él. Es el mejor jugador que he visto definiendo. Nunca fallaba", recuerda.


"Mi sueño es jugar un Mundial con Palestina. Quiero llegar de la mejor forma a la Copa de Asia, porque representamos al pueblo palestino. Jugamos y sabemos que hay mucha gente detrás".

"Ahora quiero ser feliz jugando. Cuando decidí eso, mi carrera cambió para bien. He buscado clubes por internet, mi polola envía mis datos y mandamos mis videos. Soy medio patiperro".

Fuente: El Mercurio